Después de tanto tiempo sin saber qué decir
he vuelto a encontrar el sentido.
Ahora veo de nuevo, y he entendido que es un juego;
el juego más apasionante que existe.
La vida es como una carrera de orientación
en la que vas descubriendo geocachings,
pequeños premios que instantáneamente te dan la sensación de felicidad,
de poder, parece que tienes algo.
En ese momento eres el rey. Estás en la mecha.
Y de nuevo vuelves a buscar; no sabes qué.
Otra vez estás desorientado.
Es así. Y así me he hallado aquí, en este hito. El hito de la fe.
Porque cuando ya pensaba abandonar la búsqueda
he encontrado un tesoro con una nota que dice que la fe
es la clave para ganar el juego.
Si sigues jugando tienes que creer en que llegarás.
Tener fe en que jugar sirve para algo. Fe en el amor.
Y dar lo mejor de ti mismo a pesar de encontrarnos tan solos y perdidos.
La clave es creer.
En este cache te he encontrado. Buscando lo mismo que yo.
Ahora el juego tiene sentido.
“Fe en que jugar sirve para algo. Fe en el amor.”
Qué gusto leerte de nuevo, Lau.
Me alegra que no perdieras la fe en el amor. Genial volver a leerte.
Qué bien escribes… da gusto…
Sencillamente precioso :)